
Uno de los retos más importantes en la funcionalización de superficies está fuertemente ligado a la consecución de materiales y superficies que combinen propiedades mecánicas mejoradas, junto con resistencia a la corrosión y al desgaste en condiciones de trabajo extremas. Este campo de investigación tiene un profundo impacto en una gran variedad de sectores industriales (maquinaria, metalurgia, aeronáutica, automoción…) en donde las partes fijas y móviles están expuestas a ambientes agresivos, en muchos casos a temperaturas muy altas. La conexión de este eje de actividad con el tejido industrial es claro y conlleva a una importante transferencia de tecnología.
Dentro de los denominados como recubrimientos de alta dureza cabe citar dos funcionalidades principales: recubrimientos antidesgaste, y recubrimientos lubricantes sólidos. Ambos tipos de recubrimiento son aplicados a materiales y componentes de alta dureza (ej: aceros de matricería), para reducir la abrasión o la fricción por deslizamiento en condiciones de trabajo donde el régimen de lubricación hidrodinámico no puede ser alcanzado. Algunos ejemplos son los recubrimientos basados en carbono diamond like carbon (DLCs), que pueden ser empleados para reducir las microfisuras en superficie por fatiga de contacto de las partes móviles; ej. rodamientos, engranages de precisión, micro-moldes etc. Otros ejemplos se encuentran en la familia de nitruros de metales de transición (Ti, y Cr principalmente), y sus aleaciones con Al o Si, cuyas propiedades de dureza han alcanzado valores difícilmente superables hoy en día.
Las siguientes tareas conforman este eje de actuación:
La relación entre las diferentes actividades entre sí y con los otros ejes de actuación se representa en el siguiente diagrama, en los cuales las entradas son las tecnologías de vanguardia actuales en PVD y PECVD.
